Su propietaria, Claudia Marcela Alonso Rey, creó este
lugar como una propuesta de turismo de bienestar, donde los visitantes
encuentran alojamiento en medio de la naturaleza y diferentes actividades para
dedicar tiempo al cuidado del cuerpo y la mente.
El concepto ofrece sesiones de yoga y taichí, sauna,
piscina natural, caminatas hasta cascadas y talleres de cocina con productos de
sus propias huertas orgánicas.
“Mis clientes son en su mayoría extranjeros,
especialmente de países europeos como Francia, Suecia y Alemania. También
recibimos un buen número de visitantes de Bogotá y, por supuesto, personas de
Villavicencio que quieren conocer esta modalidad de turismo, basada en la
calidad de vida, el bienestar y el contacto con la naturaleza”, explicó Claudia
Marcela.
El Instituto de Turismo de Villavicencio señaló que este
tipo de propuestas hacen parte de las experiencias que se promueven para dar a
conocer la oferta de la ciudad. De acuerdo con el análisis de su Observatorio
Turístico, tendencias como las glowcations y los viajes con propósito definido
han ganado espacio entre las preferencias de los viajeros, quienes buscan
combinar naturaleza, descanso, ejercicio y autocuidado durante sus estadías.

