Para las comunidades rurales de Uribe, la
llegada de la energía eléctrica representa mucho más que la construcción de redes:
significa abrir nuevas posibilidades para sus hogares, fortalecer sus
actividades productivas y avanzar en la transformación de territorios que
durante décadas han esperado por este servicio.
Con
ese propósito, la Gobernación del Meta socializó el proyecto de ampliación de
cobertura del sistema de interconexión eléctrica que contempla la construcción
de 42,18 kilómetros de redes eléctricas de media y baja tensión en las veredas
Mancitas y Primavera, sector II, donde inicialmente serán beneficiados 77 usuarios:
42 de Mancitas y 35 de Primavera, sector II.
A
este proyecto se suma la comunidad de La Espelda, donde sus habitantes llevan
décadas esperando la llegada del servicio y hoy comienzan a ver materializada
una posibilidad que durante años parecía lejana.
Para
Lorenzo Mora, habitante de La Espelda, la incorporación de su comunidad a este
proyecto representa una oportunidad para un territorio que durante años se ha
sentido apartado. “Vivimos en un territorio marginado, olvidado y pues hacer
parte de un proyecto como este nos trae de beneficio, la verdad nos llena de
satisfacción y de mucha esperanza y pues que son cosas que sí se pueden hacer
en el territorio en beneficio de las comunidades”, puntualizó Lorenzo
La
expectativa de los habitantes de La Espelda tiene una historia de décadas.
Isabel Enciso, presidenta de la vereda, recordó que llevan más de 30 años
viviendo en este territorio y que la posibilidad de contar con energía
eléctrica representa un momento esperado por toda la comunidad. “Feliz viendo
a mi comunidad porque más de 30 años de nosotros estar en el territorio y nunca
nos imaginábamos esta felicidad tan grande, de tener el proyecto de la luz. De
verdad que esto nos pone muy, muy felices y totalmente agradecidos con la
Gobernación”, expresó Isabel
La
intervención también genera expectativas en las comunidades campesinas por el
impacto que puede tener sobre sus actividades productivas. Para Yenny Pedraza,
presidenta de la vereda Mancitas, el proyecto representa una oportunidad
para fortalecer el desarrollo de las familias y mejorar las condiciones para
sacar sus productos. “Como representante de nuestra comunidad de Mancitas,
agradecer porque van a ser más de 42 familias que se van a beneficiar de la luz
eléctrica, donde va a ser un impacto enorme para nuestra comunidad, además
porque se va a ver una evolución de la salida de nuestros productos”,
detalló Yenny
La
ejecución del proyecto estará a cargo de la Agencia para la Infraestructura del
Meta (AIM) y hace parte de la apuesta de la gobernadora Rafaela Cortés por
llevar inversión y soluciones a comunidades rurales históricamente apartadas.
La
iniciativa busca que la infraestructura responda no solamente a una necesidad
básica de los hogares, sino también a las condiciones sociales y productivas de
los territorios donde se desarrolla.
Para
Sergio Muñoz, gerente de la AIM, escuchar a las comunidades permite dimensionar
el verdadero alcance de una obra que va más allá de la instalación de
infraestructura eléctrica. “Cuando uno escucha a las comunidades hablar de
lo que significa para ellos tener por fin energía eléctrica, entiende que esto
va mucho más allá de una obra. Es darle nuevas oportunidades a las familias,
ayudar a que el campo siga creciendo y demostrar que sí podemos llegar a esos
lugares donde durante muchos años la gente estuvo esperando. Esto nos motiva a
seguir trabajando para que la inversión llegue donde realmente se necesita”,
detalló el funcionario
La
ampliación de la cobertura eléctrica representa así un paso para cerrar brechas
en zonas rurales del Meta y generar condiciones que permitan a las comunidades
fortalecer sus hogares, sus actividades productivas y sus oportunidades de
desarrollo.
Porque
en las zonas rurales del Meta, llevar energía no significa solamente encender
una bombilla: significa encender nuevas oportunidades para las familias, el
campo y el futuro de sus comunidades.
