El comandante del Gaula de la Policía en el Meta, mayor Diego Alejandro Restrepo García, advirtió sobre el incremento de una modalidad de extorsión que está afectando a conductores de taxi, plataformas como InDriver y a cualquier persona que preste servicios a domicilio, mediante falsos servicios que terminan en amenazas y exigencias de dinero.
El oficial explicó que los delincuentes contactan a las víctimas ofreciéndoles un supuesto trabajo y las citan en sectores rurales o zonas con abundante vegetación y poca cobertura de señal celular. Antes de llegar al lugar, les solicitan información como el color del vehículo, la ropa que llevan puesta y si viajan acompañados.
Cuando la víctima está cerca del sitio, comienza a recibir llamadas de diferentes números. Allí los delincuentes le aseguran que ingresó a un territorio controlado por un grupo armado ilegal y le advierten que un supuesto francotirador la está apuntando, por lo que deberá seguir todas sus instrucciones si quiere conservar la vida.
Posteriormente obligan a la persona a entregar el número telefónico de un familiar o conocido, a quien llaman para hacerle creer que la víctima está secuestrada. Mediante una audioconferencia generan mayor credibilidad y exigen consignaciones de dinero que, aunque inicialmente pueden ser de varios millones de pesos, terminan reduciendo con el único propósito de obtener un pago inmediato.
Una vez reciben la consignación, ordenan a la víctima apagar el celular, cortan toda comunicación y horas después se descubre que nunca estuvo secuestrada, sino que fue víctima de una extorsión.
El mayor Restrepo García aclaró que esta modalidad no está dirigida exclusivamente a taxistas o conductores de plataformas, sino a cualquier persona que realice trabajos o servicios a domicilio.
Asimismo, el comandante del Gaula alertó sobre otra modalidad de extorsión que viene afectando a comerciantes de Villavicencio. Indicó que delincuentes están dejando panfletos intimidatorios y realizando llamadas para exigir dinero a cambio de no atentar contra la vida de los propietarios o contra sus establecimientos.
El oficial lamentó que, en muchos casos, las víctimas no denuncian oportunamente estas amenazas. Explicó que cuando los comerciantes se niegan a pagar, los delincuentes llegan a realizar disparos contra los negocios e incluso a abandonar artefactos explosivos para generar terror.
Como ejemplo, recordó el caso registrado recientemente en un spa del barrio Santa Helena, en Villavicencio, donde fueron hallados explosivos, hecho que hace parte de las investigaciones adelantadas por las autoridades.
El comandante del Gaula Meta, destacó que gracias a las denuncias oportunas ya se han logrado capturas de algunos de los responsables de estos hechos, aunque las investigaciones continúan para identificar y judicializar a los demás integrantes de estas estructuras delincuenciales.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para no guardar silencio frente a cualquier amenaza o intento de extorsión. Recomendó solicitar anticipos antes de prestar un servicio, compartir la ubicación en tiempo real con familiares o compañeros, acudir a un CAI o estación de Policía cuando el servicio sea en zonas apartadas y utilizar aplicaciones de identificación de llamadas. Además, invitó a denunciar de inmediato cualquier caso de extorsión a través de la línea 165 del Gaula de la Policía Nacional.
