Estar preparados permite actuar de
manera segura, organizada y oportuna frente a una emergencia. Con este
propósito, Cormacarena se sumará el próximo 21 de octubre al Simulacro Nacional
de Respuesta a Emergencias 2026, una jornada liderada por la Unidad Nacional
para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que busca fortalecer las
capacidades de preparación y respuesta de las entidades y comunidades ante
diferentes escenarios de riesgo.
Para esta edición, el ejercicio se
desarrollará bajo el enfoque “validar, decidir y mejorar”, con el propósito de
poner a prueba planes, protocolos, mecanismos de coordinación y la capacidad
para tomar decisiones oportunas frente a una emergencia. La jornada contará con
la participación de entidades públicas y privadas, organizaciones sociales y
comunitarias, familias y ciudadanía en todo el país.
En el caso de Cormacarena, el
simulacro permitirá fortalecer los procedimientos internos de respuesta y
evacuación frente a situaciones como sismos e inundaciones, escenarios de riesgo
que requieren una actuación rápida, coordinada y segura.
La preparación para este tipo de
emergencias hace parte de las acciones que desarrolla la Corporación para
fortalecer su capacidad de respuesta. En sus instalaciones se cuenta con
elementos destinados a la atención de situaciones que puedan poner en riesgo a
colaboradores y visitantes, entre ellos botiquines, camillas, inmovilizadores,
sillas de ruedas y extintores, ubicados estratégicamente.
Además, la entidad dispone de una
silla especializada para el descenso por escaleras de personas con movilidad
reducida, ubicada en el quinto piso, como parte de las medidas contempladas
para facilitar una evacuación segura e incluyente.
A esta infraestructura se suma el
trabajo de los brigadistas de la Corporación, quienes están preparados para
orientar a los colaboradores y apoyar la respuesta institucional ante una
eventual emergencia.
“Actualmente, la Corporación cuenta
con 19 brigadistas certificados por el Cuerpo de Bomberos de Villavicencio,
quienes están listos para orientar a los colaboradores durante una emergencia”,
explicó Diego Alejandro Gómez Jaramillo, profesional de Cormacarena.
Durante el simulacro, los
colaboradores de la Corporación pondrán en práctica los protocolos establecidos
para la atención y evacuación, con el propósito de identificar fortalezas,
detectar oportunidades de mejora y verificar la efectividad de los mecanismos
de coordinación y comunicación.
La importancia de estos ejercicios se
refleja también en la participación alcanzada en años anteriores. En el
Simulacro Nacional de 2025, más de 6,8 millones de personas participaron en
ejercicios realizados en los 32 departamentos y 1.054 municipios del país. De
acuerdo con la UNGRD, entre los escenarios evaluados se desarrollaron 709
ejercicios relacionados con sismos y 78 con inundaciones.
Estas cifras evidencian el papel de
los simulacros como una herramienta para llevar la preparación de la teoría a
la práctica. Su realización permite comprobar si las rutas de evacuación son
conocidas, si los protocolos funcionan, si los mecanismos de comunicación son
efectivos y si las personas saben cómo actuar ante una situación que puede
requerir una respuesta rápida y coordinada.
Con su participación en este
simulacro, Cormacarena trabaja en la prevención y la gestión del riesgo,
fortaleciendo las capacidades de sus colaboradores y promoviendo una cultura en
la que el conocimiento, la preparación y la práctica son fundamentales para
responder de manera adecuada ante una emergencia.

