La
Gobernación del Meta, a través de la Agencia para la Infraestructura del Meta
-AIM-, entregó el nuevo puente vehicular sobre la quebrada La Moreno, una obra
que transforma la movilidad y brinda seguridad a los habitantes de los
municipios de San Juanito y El Calvario.
Durante
años, cruzar este afluente significó jugarse la vida. Niños rumbo a la escuela,
adultos mayores, campesinos y familias enteras debían atravesar la quebrada en
una canasta metálica suspendida de un cable para pasar de una montaña a otra.
Hoy esa historia quedó atrás.
La
inversión de esta infraestructura pone fin a una de las travesías más
peligrosas del departamento y garantiza un paso digno y seguro para cientos de
personas que diariamente utilizan este corredor vial.
El puente cuenta con una
longitud de 73,7 metros, un ancho de 6,8
metros, permite el tránsito
bidireccional de vehículos y dispone de pasos peatonales de 1,5 metros en ambos costados.
La obra beneficia
especialmente a estudiantes, productores agrícolas y
habitantes de la zona rural, quienes durante años dependieron de una canasta de
operación manual o de improvisados cruces para movilizarse entre ambos
municipios.
"Este puente es muy importante para la productividad y la
conectividad de El Calvario y San Juanito. Es una
inversión cercana a los 7 mil millones de pesos que, además, reduce en cerca de
30 minutos los tiempos de recorrido por este corredor vial", afirmó Sergio
Muñoz Yáñez, gerente de la Agencia
para la Infraestructura del Meta.
Para la comunidad, la
entrega del puente representa el fin de una problemática histórica.
"Teníamos una problemática desde hace mucho tiempo de pasar
la quebrada La Moreno por un cable o en moto. Gracias a nuestros gobernantes,
esa dificultad quedó atrás con este puente", expresó José
Abelino Sarmiento, presidente de la Junta de
Acción Comunal de la vereda San Roque, en el municipio de San Juanito.
Con esta obra, la
Gobernación del Meta continúa cerrando brechas en las zonas rurales más
apartadas del departamento, construyendo
infraestructura que salva vidas, fortalece la conectividad regional y mejora
las oportunidades para las comunidades campesinas.
